Los límites para un emprendimiento o para quien lo emprende pueden ser externo o internos, es decir, puede que la barrera sea el mercado por ejemplo o también puede ser que la barrera sea los elementos que se necesitan para emprender.

Una de las barreras más comunes por el cual muchos emprendimientos no logran alcanzar el éxito, es la barrera económica, esta podría considerarse interna, pero por la situación que enfrentamos como sociedad, por la crisis económica, esta es considerada también externa.

Las autolimitaciones también son consideras obstáculos, pero la ventaja de estas es que podemos superarlas, por ejemplo, si tenemos miedo al qué dirán o no sabemos por dónde empezar podemos buscar ayuda profesional como la de un coaching y si no tenemos recursos también podemos nutrirnos de las experiencias de otros emprendedores.

La falta de tiempo y dedicación al proyecto también es otra de las limitantes, si decides que este será tu nuevo estilo de vida, merece tener el nivel de prioridad competente y si sólo es algo extra haz algo que esté al alcance de tu tiempo o encárgate de conseguir la ayuda de personas de confianza para que haya un balance y no sea el tiempo una limitante.

La rivalidad con la competencia puede considerarse una limitante, pero a su vez es el motor que impulsa a un emprendedor a ser cada día mejor y buscar mejores estrategias para destacar entre los demás, puesto que, si la competencia no existiera, no tendríamos la necesidad de esforzarnos.

 

Hasta que un emprendedor no conozca cuáles son sus límites, las posibilidades de llegar al éxito son muy escasas, es necesario tener listo un plan de acción para el momento en que estas limitantes se hagan presente.